El plenario Municipal de Gandia ha decidido impulsar una Comisión Informativa Especial para, haciendo caso a la solicitud del PP, aclarar las contrataciones de dos concesiones municipales a empresas en cuyo accionariado figura Proinosa, una de las sociedades imputadas en la trama “Pretoria” en el Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet, Barcelona. Y es que, según parece, al portavoz popular Arturo Torró, no le basta la comprobación de que todo el proceso administrativo seguido en ambos casos ha sido absolutamente claro y limpio, como no tuvo más remedio que admitir a la finalización de la Comisión de Portavoces encargada del mismo asunto. Insiste en que “podría haber habido trato de favor” en ambos procedimientos y se escudaba, hasta el pasado viernes, en “la falta de voluntad del gobierno municipal para llevar adelante una comisión de investigación”, para seguir sugiriendo supuestas corruptelas en todo este asunto. Ahora que el Ayuntamiento, en plenario municipal, aprueba la citada comisión, con la posibilidad de citar a todas las personas involucradas en la gestión de los expedientes, incluidos políticos y técnicos municipales, se agrega otra posibilidad: de que acudan las propias empresas o sus representantes... si quieren hacerlo. Porque una cosa está clara, un ayuntamiento no tiene potestad para obligar a nadie a presentarse por lo que dependerá de los particulares el que acepten o no presentarse a la misma, aunque todo indica que por la claridad de las cosas, lo mejor que podría ocurrir es que lo hicieran para dar definitivamente carpetazo a asunto tan ruin por parte del jefe de la oposición. Pero, visto lo visto, es probable que sea cual sea el resultado de esta comisión especial, conociendo cada vez más las formas del portavoz del PP, no dudará éste en seguir sembrando dudas con su particular estilo de “sugerir” cuando no directamente de acusar en base a falsedades manifiestas. Y aquí está el primer problema para el gobierno municipal, cuando Torró se reafirma en cada intervención en que ésta es su estrategia y de ahí no lo mueve nadie, por lo que se antoja que cualquier esfuerzo que se haga para dejar más que claras las cosas chocará con la decisión de un grupo municipal decidido a ensuciar cada vez más la política, sabedor de que jugando limpiamente tiene todas las de perder en el envite. Este es el punto donde nos encontramos los gandienses, destinatarios de una estrategia política diseñada para destruir al adversario antes que hacer valer sus propios méritos e ideas. La comisión está en marcha y ahora es obligación de todos nuestros representantes resolverla legalmente y en el menor tiempo posible, para aclarar definitivamente lo sucedido. Eso sí, dando por hecho que para Torró no valdrá aclaración ninguna.
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